Trampas a evitar en un casino tradicional
Siempre se nos avisa de que cuando vamos al casino tengamos cuidado y estemos alerta para evitar cualquier posible truco o trampa en la que podamos caer. Cierto que el anonimato que ofrece la red, hace fácil que algunos "espabilados" intenten aprovecharse haciendo falsa publicidad o estafando, pero es importarte no bajar la guardia cuando uno visita un casino de los de cemento y ladrillo.
A continuación mencionamos unos cuantos detalles a tener en cuenta cuando uno vaya al casino:
Esté pendiente del reloj.
¿Se ha dado cuenta de que cuando entra en un casino, las cortinas están echadas no permitiendo ver si es de día o es de noche, y que no hay relojes en las paredes? Esto se hace aposta para que el jugador; es decir; usted, no sea consciente de que pasa el tiempo, y así asegurarse de que no se irá antes de que se haya gastado una importante cantidad de dinero. Obviamente, nadie le impedirá utilizar su reloj de pulsera, pero no deja de ser una estrategia inteligente para intentar acaparar a sus clientes el mayor tiempo posible.
En el Reino Unido, las nuevas leyes de apuestas estipulan que todos los casinos tradicionales así como casas de apuestas, tengan relojes colgados de la pared en los que se pueda distinguir claramente la hora, así como relojes en las mesas o lugares mismos de juegos. Esta medida se ha tomado para asegurarse de que apostar sea un pasatiempo y no se convierta en una peligrosa adicción.
Cuidado con el alcohol.
Cierto, esas bebidas gratis son un motivo excelente por el que visitar un casino clásico, pero no piense que los casinos lo hacen por generosidad o por tratarle a cuerpo de rey. Cuanto más beba, más dispuesto estará a gastar su dinero. Por supuesto, los casinos no quieren acabar con su establecimiento lleno de borrachos, y las bebidas son servidas con moderación, pero todos sabemos que una copa o dos de más puede influir seriamente en nuestro comportamiento.
Por ello, evite beber y apostar al mismo tiempo. Una solución ideal es ir con algún amigo y turnarse de modo que quien juegue no beba y viceversa. Si aún así le apetece una bebida mientras juega, lleve consigo tan sólo el dinero que vaya a apostar, y deje el resto, así como sus tarjetas de crédito en casa. De ese modo aunque se quiera ir de la mano con el presupuesto no podrá y tan sólo gastará lo que tenía planeado en primer lugar.
Manténgase dentro de los límites que se haya marcado.
No se puede culpar a nadie de extralimitarse en un casino de los de toda la vida. La atmósfera, risas, sonidos, bebidas... Todo es excitante y lo que deseamos es pasar más y más tiempo en este ambiente divertido y ameno. No obstante es necesario tener en consideración que cuanto más tiempo pase dentro del casino, más dinero gastará. Eso no es ningún problema si su presupuesto es ilimitado; pero como la mayoría de los mortales, seguramente usted tendrá que adaptarse a unos fondos limitados, y se necesita mucha voluntad para resistirse y no poner una moneda más en esa máquina tragaperras que parece que está a punto de dar el bote. Pero recuerde que si se ha marcado un límite, lo más sabio es respetarlo.
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